Me gusta correr
Publicado por Antonio a las 12:34
Acabo de venir de correr. Hace ya mucho tiempo que lo hago. Quizás llevo haciéndolo toda la vida. Ya no me acuerdo bien. Para mí fue como un impulso, una necesidad desde que gané mi primera carrera en mi barrio no siendo siquiera un adolescente. Mi padre se empeñó en que fuera un corredor, tal vez se empeñaba en que fuera el número uno en algo. Yo entonces corría pensando en darme a conocer al mundo que me rodeaba. Ahora corro pensando en conocerme a mí mismo. En realidad nunca dejé de hacerlo.
Hubo una época entre los 20 y los 30 años que me consideraba más eterno que nunca, quizás por eso dejé de correr. Bueno, en realidad sí lo hacía, pero no del modo deportivo al que me refiero: huía. En general soy bastante disperso. He tenido muchas curiosidades, también por varios deportes. Al final he seguido corriendo, sólo. Correr se ha convertido en lo único practicable en mi vida, la que he elegido. Ahora no huyo, corro. Este deporte me permite dominar mi voluntad, con frecuencia huidiza y sometida al pliegue de vicios y compulsiones.
Correr y dejar de hacerlo me ha servido para domesticar mi cuerpo en el último año para poder rodar “Gordos”. Una película que me transformó en otro. Corrí la primera media maratón de mi vida. Cuatro días después paré de correr, gané 30 kilos, comí sin parar, paré de comer, volví a correr, volví a perder 30 kilos, volví a correr la misma prueba y bajé un minuto. Ciclo vital completado.
La superación existe: no se trata de una marca, no se trata de ser el mejor. Tan sólo se trata de vivir, cuidarte, conocerte, ser valiente, acertar, equivocarte, esforzarte, asumirte, comprenderte, alimentarte, serenarte… y, en mi caso, también correr.